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¿Cómo es la Piedra filosofal?


Quizá no haya mejor forma de verlo que lo ofrecido por Fulcanelli en su día. 

Lo que se deduce de este extracto sobre cómo es la piedra filosofal, es que estamos ante una materia color rojo sangre, semejante al rubí, traslúcida

Dejo que Fulcanelli lo analice (me contentaré con marcar en negrita lo que crea conveniente resaltar): 

Digamos, para empezar, que el término piedra filosofal significa, según la lengua sagrada, piedra que lleva el signo del sol. Ahora bien; este signo solar viene caracterizado por la coloración roja, la cual puede variar de intensidad, como dice Basilio Valentín: «Su color va del rojo encarnado al carmesí, o bien del color de los rubíes al de la granada. En cuanto a su peso, es mucho mayor que lo que corresponde a la cantidad.» Esto, por lo que se refiere al color y a la densidad. El Cosmopolita, que Louis Figuier cree que es el alquimista conocido bajo el nombre de Sethon, y otros, bajo el de Miguel Sendivogio, nos describe su aspecto traslúcido, su forma cristalina y su fusibilidad en este pasaje: «Si se encontrara -dice- nuestro objeto en su último estado de perfección, hecho y compuesto por la Naturaleza, si fuera fusible como la cera o la manteca y su rojez, su diafanidad y claridad apareciera en el exterior, sería en verdad nuestra bendita piedra.» Su fusibilidad es tal, en efecto, que todos los autores la han comparado a la de la cera (64° C). «Se funde a la llama de una candela», repiten. Algunos, por esta razón, le han llegado a dar el nombre de gran cera roja. A estos caracteres físicos, la piedra une poderosas propiedades químicas: el poder de penetración o de ingreso, la absoluta fijeza, la inoxidabilidad que la hace incalcinable, una extremada resistencia al fuego y, por fin, su irreductibilidad y su perfecta indiferencia respecto a agentes químicos. 
Es, también, lo que nos enseña Enrique Khunrath en su Amphiteatrum Sapientiae Aeternae cuando escribe: «Finalmente, cuando la Obra haya pasado del color cenizoso al blanco puro y, luego, al amarillo, verás la piedra filosofal, nuestro rey elevado por encima de los dominadores que sale de su sepulcro vítreo, se levanta de su lecho y acude a nuestro escenario mundano en su cuerpo glorificado, es decir, regenerado y pluscuamperfecto. O, dicho de otro modo, el carbunclo brillante que irradia gran esplendor y cuyas partes muy sutiles y depuradas, por la paz y la concordia de la mezcla, están inseparablemente ligadas y juntas en una. Igual y diáfana como el cristal, compacta y muy ponderosa, fácilmente fusible al fuego como la resina, fluida como la cera y más que el azogue, pero sin emitir ningún humo. Traspasando y penetrando los cuerpos sólidos y compactos como el aceite penetra el papel; soluble y dilatable en todo licor susceptible de ablandarla; friable como el vidrio; de color de azafrán cuando se pulveriza, pero roja como el rubí cuando queda en masa íntegra (esta rojez es la signatura de la perfecta fijación y de la fija perfección); colorante y tiñente constante; fija en las tribulaciones de todas las experiencias, incluso en las pruebas por el azufre devorador y por las aguas ardientes, y por la muy fuerte persecución del fuego. Siempre duradera, incalcinable y, a imitación de la Salamandra, permanente y juez justo de todas las cosas (pues es, a su manera, todo en todo) y clamando: He aquí que renovaré todas las cosas.» 
La piedra filosofal, que fue hallada en la tumba de un obispo reputado de muy rico y que el aventurero inglés Edward Kelley, llamado Talbot, había comprado a un posadero hacia 1585, era roja y muy pesada, pero sin ningún olor. Sin embargo, Berigardo de Pisa dice que un hombre hábil le dio una gruesa (3,82 gr) de un polvo cuyo color era semejante al de la amapola, y que desprendía olor de sal marina calcinada. Helvecio (Juan Federico Schweitzer) vio la piedra que le mostró un adepto extranjero el 27 de diciembre de 1666, en forma de un cuerpo de aspecto metálico color de azufre. Este producto, pulverizado, provenía, pues, como dice Khunrath, de una masa roja. En una transmutación conseguida por Sethon en julio de 1602. ante el doctor Jacob Zwinger, el polvo empleado era, según el informe de Dienheim, «bastante pesado y de un color que parecía amarillo anaranjado». Un año más tarde, a raíz de una segunda proyección en casa del orfebre Hans de Kempen, en Colonia, el 11 de agosto de 1603, el mismo artista se sirve de una piedra roja. Según muchos testigos dignos de fe, la piedra, obtenida directamente en polvo, podría afectar una coloración tan viva como la que se habría formado en estado compacto. 
El hecho es bastante raro, pero puede producirse y vale la pena que se mencione. Así, un adepto italiano que en 1658 realizó la transmutación ante el pastor protestante Gros, en casa del orfebre Bureau, de Ginebra, empleaba, al decir de los asistentes, un polvo rojo. Schmieder describe la piedra que Bötticher había recibido de Láscaris como una sustancia que tenía el aspecto de un vidrio color rojo de fuego. Sin embargo, Láscaris había enviado a Domenico Manuel (Gaetano) un polvo semejante al bermellón. El de Gustenhover era también muy rojo. En cuanto a la muestra cedida por Láscaris a Dierbach, fue examinada al microscopio por el consejero Dippel, y apareció compuesta de una multitud de granitos o cristales rojos o anaranjados; esta piedra tenía un poder igual a casi seiscientas veces la unidad. 
Juan Bautista van Helmont, narrando la experiencia que realizó en 1618 en su laboratorio de Vilvorde, cerca de Bruselas, escribe: «He visto y he tocado más de una vez la piedra filosofal. Su color era como el del azafrán en polvo, pero pesada y reluciente como vidrio pulverizado.» Este producto, una cuarta parte de cuyo grano (13,25 miligramos) produce ocho onzas de oro (244,72 gramos) manifestaba una energía considerable: alrededor de 18.470 veces la unidad. 
En el orden de las tinturas, es decir, de los licores obtenidos por solución de extractos metálicos grasos, poseemos la relación de Godwin Hermann Braun, de Osnabruck, que trasmutó en 1701, con ayuda de una tintura que tenía el aspecto de un aceite «bastante fluido y de color marrón». El célebre químico Henckel cuenta, según Valentini, la anécdota siguiente: «Llegó un día a casa de un famoso boticario de Frankfurt del Meno, llamado Salwedel, un extranjero que tenía una tintura marrón, la cual tenía casi el olor del aceite de cuerno de ciervo. Con cuatro gotas de esta tintura, cambió una gruesa de plomo en oro de 23 quilates 7 granos y medio. Este mismo hombre dio algunas gotas de esta tintura al boticario, que lo alojó y que, a continuación, hizo oro semejante que guarda en memoria de aquel hombre, con la botellita en la que estaba, y en la que pueden verse aún marcas de aquella tintura. He tenido esa botella en mis manos y puedo dar testimonio ante todo el mundo.» 
Sin discutir la veracidad de estos dos últimos hechos, nos negamos, sin embargo, a colocarlos en la categoría de transmutaciones efectuadas por la piedra filosofal en el estado especial de polvo de proyección. Todas las tinturas están ahí. Su sujeción a un metal particular, su limitado poder y los caracteres específicos que presentan nos empujan a considerarlas como simples productos metálicos extraídos de los metales vulgares por ciertos procedimientos denominados pequeños particulares, que proceden de la espagiria y no de la alquimia. 
Además, esas tinturas, por el hecho de ser metálicas no tienen otra acción que la de penetrar sólo los metales que han servido de base a su preparación. Dejemos, pues, de lado estos procedimientos y estas tinturas. 
Lo que importa sobre todo es tener presente que la piedra filosofal se nos ofrece bajo la forma de un cuerpo cristalino, diáfano, de masa roja y amarillo después de su pulverización, que es denso y muy fusible, aunque fijo a cualquier temperatura, y cuyas cualidades propias lo hacen incisivo, ardiente, penetrante, irreductible e incalcinable. Añadamos que es soluble en el vidrio en fusión, pero se volatiliza instantáneamente cuando se proyecta en un metal fundido. He aquí, reunidas en un solo cuerpo, propiedades fisicoquímicas que lo alejan de modo singular de la naturaleza metálica y hacen su origen muy nebuloso. 
Un poco de reflexión nos sacará del apuro. Los maestros del arte nos enseñan que la finalidad de su trabajo es triple. Lo que tratan de realizar en primer lugar es la medicina universal o piedra filosofal propiamente dicha. Obtenida en forma salina, multiplicada o no, tan sólo es útil para la curación de las enfermedades humanas, la conservación de la salud y el crecimiento de los vegetales. Soluble en todo licor espirituoso, su solución toma el nombre de oro potable (aunque no contenga el menor átomo de oro), porque afecta un magnífico color amarillo. 
Su valor curativo y la diversidad de su empleo en terapéutica hacen de él un auxiliar precioso en el tratamiento de las afecciones graves e incurables. No ejerce acción alguna sobre los metales, salvo el oro y la plata, con los que se fija y a los que dota de sus propiedades, pero, en consecuencia, no sirve de nada para la transmutación. Sin embargo, si se excede el número límite de sus multiplicaciones, cambia de forma y, en lugar de recobrar el estado sólido y cristalino al enfriarse, permanece fluida como el azogue y absolutamente incoagulable. 
En la oscuridad, brilla entonces con un resplandor suave, rojo y fosforescente cuyo brillo se mantiene más débil que el de una lamparilla ordinaria. La medicina universal se ha convertido en luz inextinguible, el producto lumínico de esas lámparas perpetuas que algunos autores han señalado que han sido encontradas en algunas sepulturas antiguas. Así, radiante y líquida, la piedra filosofal apenas es susceptible, según nuestra opinión, de ser llevada más allá. Querer ampliar su virtud ígnea nos parecería peligroso. Lo menos que se podría temer sería volatilizarla y perder el beneficio de una labor considerable. Finalmente, si se fermenta la medicina universal sólida con oro o plata muy puros, por fusión directa, se obtiene el polvo de proyección, tercera forma de la piedra. 
Se trata de una masa translúcida, roja o blanca según el metal escogido, pulverizable, apta tan sólo para la transmutación metálica. Orientada, determinada y especificada en el reino mineral, es inútil y no puede actuar-con los otros dos reinos.

El oro pudriéndose con el Espíritu Universal (SM)



Por las lecturas de algunos textos alquímicos, como los de Nicolas Valois, se piensa que el Magisterio se realiza con la participación del oro. 

Hay dos caras opuestas: algunos alquimistas sostienen que el oro se debe utilizar, al menos, para la fermentación u orientación final de la Gran Obra y que nos daría la Piedra Filosofal propiamente dicha, y otros que no es necesario. 

Yo soy de la idea de que no es necesario. 

Voy a intentar explicar un poco qué sucede con aquellas vías con oro vulgar. 

El oro se pudre, se vuelve monoatómico, luego se vuelve blanco y más tarde queda de color rojizo. El fenómeno que se produce hace que el resultado final se asemeje a una sal de oro exaltada. Y esta sal de oro, que muchos confunden con la Piedra Filosofal, tiene la propiedad de teñir algunos metales pero no los transmuta. 

Hace en general algún tipo de amalgama con el metal y parece dorarlo. Pero es por la participación del oro en la materia - confundida con la Piedra Roja -  que con el calor se introduce en el metal. 

El cloruro de oro, al darle calor, vuelve a recuperar su color dorado, se vuelve de nuevo metal. Entonces, la sorpresa viene que de una forma roja se tiña un metal. Pero es una amalgama nada más.

Por eso, mi consejo es que si quieren hacer la obra la hagan sin oro añadido. Evitará confusiones a futuro de lo que se obtenga. 

Devorar el oro es sencillo de hacer con muchas sustancias, corrosivos y ácidos. Algunos hidróxidos son fantásticos para esta tarea. 

La prueba del SM para pudrirlo es válida como prueba del SM, pero no como camino a la Gran Obra universal.

Dejo este video extenso donde podemos observar cómo el SM corroe al oro pudriendolo: de un característico color verde oscuro. Que sepa, nadie hasta ahora enseño un video como este con los efectos del SM en el metal del oro.




La vía de Merelle, la alquimista Danesa

Oro transmutado : imagen del libro de Merelle, Alkymiens Mysterier

A la materia roja final del video hay que someterla a un proceso de solve et coagula con ácidos. Es muy simple. Pero por prudencia no lo amplio aquí. 

El resultado se incuba en un matraz de cuello largo y se somete a un calor pareja de 50 grados. Pasado un cierto tiempo, se eleva la temperatura hasta alcanzar al final 90 grados centígrados. 

El resultado es una piedra color violeta, formada por múltiples agujas, indicativo del producto con el que se hizo el Solve et Coagula. Y esas agujas, nitrosas a toda razón, son las que tienen el poder de convertir otros metales vulgares, tal como estaño o plomo, en oro. 

Pero es un teñido profundo en el metal, si se examina en detalle, la conversión no es completa. No obstante, es interesante para probarlo. Video gentileza de un colaborador amigo.

 

Explicación definitiva a la Tabla Esmeralda


Siempre hay interpretaciones a la Tabla Esmeralda. Conozco varias personas que según sus vías la interpretan de una forma u otra. 

Un colombiano me dijo que según la Tabla, la vía de las cenizas del roble y su carbonato de potasio, la vieja lejía de lavar la ropa de la antigüedad, estaba explicada. Otro explicó el rocío con la Tabla. 

La verdad es que la Tabla Esmeralda parece ser multifacética. Y ello se debe a que su contenido es de difícil comprensión y uno adapta su vía a ese contenido en lugar de ser al revés. Que la Tabla nos lo diga. 

Este año, por fin, explicaré lo que dice la Tabla Esmeralda. Pero lo haré y borraré la entrada a las 24 horas. 

Un ligero avance...

Cuando la Tabla Esmeralda dice: 

“Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.” 

Podríamos decir a que hay ciertos vapores que ascienden desde la tierra y en su camino, impregnan cierta cosa que luego hace descender sus lágrimas saladas hacia la tierra que de nuevo la recibe (aunque no se toquen) . 

Pero lo hace una y otra vez y cada vez, al hacerlo, combina los poderes de lo que está arriba, de esa cosa que está arriba, con lo que está abajo, los vapores donde vive el SM. 

Una foto podría arrojar mucha luz sobre esto, pero no me lo tengo permitido y el entendido sabrá de qué hablo. Tampoco podré decirlo por correo. Lo siento. 

Artilugio secreto de recolección de SM



Creo que este año será de grandes revelaciones en el bendito Arte Alquímico. Y alentado por este motivo, creo que es deber dar a conocer un método para atraer SM puro utilizando un sencillo dispositivo. 

Basta un matraz con tapón de goma vulgar, al cual se le practica un orificio para poder introducir un largo hierro tal y como enseñan las imágenes. 



El procedimiento es el siguiente: calienta el matraz o balón de vidrio durante al menos dos horas. Depende el tamaño, pero yo sugiero utilizar 100 ML como máximo. Mientras más pequeño más sencillo es conservar y generar el vacío. 

El calor, como sabemos, expulsa el aire, y cuando lo creamos óptimo cerramos el balón. Recuerden que debe incrementarse de manera gradual el calor, y no darle la máxima intensidad de golpe. 

Una vez pasaron las horas, apagamos la llama y colocamos el tapón de goma provisto con el hierro en medio. Cerramos el sistema y sellamos con silicona de altas temperaturas las juntas que podrían haber entre el hierro y el tapón. 



Una vez listo, envolvemos el artilugio con corcho y luego papel aluminio. En esta disposición hay un secreto que no puedo trasvasar por estos medios, pero que si se lleva a cabo aceleraría de forma exponencial la recolección de SM. 



Es algo que hay que incluir entre el balón y el papel aluminio final. 

Pero si configuran de forma normal, corcho y aluminio, les funcionará igual. El tema es dar calor suave al hierro que transmitirá al centro del balón , cual calor del centro de la tierra, el mismo hierro que transmitirá el frío en la otra polaridad. Y allí, poco a poco, se manifestará el SM 

Este dispositivo pueden colocarlo en una campana de cristal con rocío y agua de lluvia o bien en una maceta como la foto. 



De más está mencionar que en un caso se demorará muchos meses en manifestarse el SM, pero será de extraordinaria pureza (inestabilidad). Y en otro caso será más rápido y más estable. Para los que no buscan hacer la obra en dos días está opción es ideal. 

Propiedades curiosas del Agua Oxigenada


El Agua oxigena, conocida químicamente como Peróxido de Hidrogeno, por un lado es usado al 90 % como compuesto para combustible de cohetes, y por otro, nos desinfecta las heridas produciendo aquella efervescencia característica, color blanco, cuando dejamos caer una gota en una herida abierta.




Produce la oxidación, elimina así los gérmenes, y nos sana.

Pero por ahí, una vez en España un adepto me dijo que para curarse de gripes y resfriados, bastaba colocar, apenas los síntomas se presentaban, una gota de Agua Oxigenada en cada oído y así se evitaba que se propague por el organismo.

Más tarde investigué un poco aquello. Porque me sonaba a remedio casero.

Sin embargo, parece que el Dr Richard Simmons había propagado la idea al explicar que en realidad las gripes y resfriados se contagian por el canal auditivo, no por lo que uno siempre pensó de la nariz, boca y ojos.

Extraigo esta traducción desde la web Healt911:

En 1928 Richard Simmons, MD dió a conocer su hipótesis de que los resfriados y virus de la gripe entran por el canal auditivo. Sus conclusiones fueron desechadas por la comunidad médica. Según el doctor Simmons, contrariamente a lo que usted puede pensar o se le ha enseñado acerca de cómo se coge la gripe o un resfriado, sólo hay un camino por donde entra, y eso es a través del canal auditivo, no a través de los ojos, la nariz o la boca. Mantener los dedos lejos de tus oídos reducirá en gran medida la posibilidad de coger la gripe o un resfriado, pero las bacterias y los virus son microscópicos y pueden llegar al oído a través del aire. Una vez que han entrado en el oído interno (oído medio) comienzan a reproducirse y viajan a otras partes del cuerpo con la infección. El concepto del Dr. Simmons fue poder parar el proceso desde el punto donde comienza. En 1938 investigadores alemanes tuvieron gran éxito en el uso de peróxido de hidrógeno en el tratamiento de resfriados y la gripe.. Sus datos han sido ignorados (tal vez suprimidos) desde hace más de 60 años. Durante muchos años los que más saben han estado atacando el virus de la gripe y el resfriado común donde comienza su proceso de reproducción: en el oído interno (medio). Es importante empezar el tratamiento tan pronto como aparecen los síntomas para que este método sea eficaz. Hemos encontrado resultados notables en la curación de gripes y resfriados dentro de las 12 a 14 horas de administración de unas gotas de peróxido de hidrógeno (H2O2) al 3% en cada oído, (a veces sólo un oído está infectado). El H2O2 empieza a trabajar al cabo de 2 a 3 minutos para matar la gripe o el resfriado; habrá algunas burbujas y, en algunos casos, se produce picazón leve. Espere hasta que el burbujeo o picazón disminuye (generalmente sólo unos minutos), luego drene el exceso de líquido en un pañuelo de papel y repita el proceso en el otro oído. Es más fácil estar de lado en la cama mientras esté usando este método, y un bastoncito o bola de algodón funcionan bien para administrar el H2O2. Se puede comprar una botella de agua oxigenada en solución al 3% en cualquier farmacia por poco dinero. Para aumentar la eficacia aún más, añada extracto de equinácea al H2O2 La acción anti-viral, anti-inflamatoria y anti-bacterial de esta hierba está bien documentado en la literatura clínica. Esta combinación ha funcionado para algunas personas que no tienen éxito en el uso de sólo el H2O2. Aunque este método es perfectamente seguro para los lactantes y los niños, puede que les asuste el fuerte burbujeo, así que tendrá que ser una persona de confianza que ponga el H2O2 en sus oídos (tengan cuidado que no entre en los ojos, – si lo hace, enjuague con abundante agua). Hay que explicarles primero lo que se va a hacer para que no se asusten. Para curar la gripe tendrá que repetir este proceso dos o más veces a intervalos de una o dos horas hasta que no ya no produce burbujas. 

Ahora veamos un poco como funciona el Peróxido de Hidrógeno. Produce OH y Radicales libres, y estos atacan una amplia variedad de compuestos orgánicos, entre ellos, lípidos y proteínas que componen las membranas celulares de ciertos microorganismos. Los virus, no olvidemos, no son otra cosa que material genético protegido por un envoltorio proteico.

La enzima catalasa presente en los tejidos degrada rápidamente el peróxido de hidrógeno, produciendo oxígeno, que dificulta la germinación de esporas anaerobias.

En síntesis, yo lo probaría sin dudarlo apenas los síntomas se presentan (sugiero leer los muchísimos comentarios de este video de YouTube: click aquí, revelan la eficacia de esta medicina natural).

Para finalizar este breve escrito, existe una reacción curiosa, poco conocida, con el Peróxido de Hidrógeno al unirse con algun ácido hipocloroso o bien cloro en estado sólido: por unos segundos sucede esta luminiscencia que nos recuerda porque en la antigüedad ocultaron celosamente todo lo concerniente a los trabajos con orina:




Era, sencillamente algo mágico. Y que no deja de recordarme las láminas de la Cábala Mineralis y el alquimista orinando en el recipiente…




Pero se conoce como Oxigeno Singlete. Y es cuando menos interesante probarla.

La lucha contra las superbacterias

El británico Richard Henderson, uno de los tres ganadores del Nobel de Química, muestra un modelo de una bacteriorodopsina en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, Reino Unido. Victoria Jones//dpa


El descubrimiento provino del equipo del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC en Madrid, España: lograron dar con una molécula capaz de hacer frente a las superbacterias resistentes a múltiples fármacos. 

Mediante el diseño de cierta molécula, fueron capaces de acabar con el entramado celular que hace que ciertas bacterias sean inmunes a los antibióticos típicos. Para los científicos era una “amenaza catastrófica” que las bacterias se volvieran superbacterias, esto es, cepas de bacterias que por selección natural se vuelven resistentes a varios tipos de antiobioticos que terminan no produciendo nada al ser humano. 

Estas bacterias logran esta resistencia mutando su ADN a lo largo de generaciones. Por fortuna, estos científicos lograron el año pasado contribuir a la salud de la humanidad presentando este hallazgo. 



Es por eso, cuando muchas veces oigo a alguien decir: “estoy con gripe, ahora me tomo un antibiótico y ya está”, no dejo de pensar en el riesgo de la afirmación y el automedicarse. 

Cuando se trata de enfermedades de origen viral, se van como vienen: tras su proceso evolutivo propio los síntomas desaparecen. Se puede paliar los síntomas, con antifebriles, antiinflamatorios, pero no acabar con la patología hasta que cumple su ciclo según cada virus. 

Los antibióticos, en este caso, son inútiles. Pero tomarlos, vuelven más resistentes a ciertas bacterias en el organismo, preparan cepas para convertirse a posteriori en Superbacterias. 

Los antibióticos, lo dirá cualquier médico, sólo se suministran cuando los síntomas no mejoran en el lapso de días o se ha dictaminado positivamente un contagio bacterial.


La Medicina Universal según las obras póstumas de Grimaldy


Desde la antigüedad, los imanes filosóficos fueron muy empleados por los alquimistas. Entre ellos, en Las Obras Postumas de Grimaldy, se hace especial hincapié al Nitro. Al que le llaman Lagarto. Esto se dice del mismo: 

Este imán terrestre, este lagarto, este rampante atrae hacia abajo, y succiona, por así decir, al dragón volador, para incorporarlo y no hacer más que un todo, conforme a ese gran aforismo de la tabla esmeralda “el superior y lo inferior no son más que una misma esencia. El sol es su padre, la luna es su madre, la tierra es su nodriza y el aire lo lleva y lo distribuye por todos los lados”. 

No hay que ir muy lejos para encontrar en los indispensables trabajos de El Cosmopolita alusiones semejantes sobre un imán para atraer el SM: 

“Está en todas partes (El Agua o SM) y nadie puede vivir sin ella; se extrae por medios admirables. Pero la mejor es la que se extrae mediante la fuerza de nuestro acero, el cual se encuentra en el vientre de Aries”. 

Pero ¿cual puede ser nuestro acero?. Llamado por Recreaciones Herméticos “Acero Mágico”. 

Indudablemente es una suerte de imán salino que atrae el Espíritu Universal (SM) y, como dice Grimaldy, hace un todo. Si se encuentra en el vientre de Aries, es claro que es un mineral, en este caso (y evitaré la deducción etimológica para el entendido; para el neófito sugiero leer Fulcanelli que lo desglosa de forma admirable)  podríamos concluir en que es el hierro.

Y entre los minerales más proclives a ser utilizados como mena del hierro se encuentra la pirita. Materia universal que se extiende en todo el globo y que tanto el rico como el pobre poseen. En algunos lugares, se encuentran en los campos, y tienen forma redonda, los niños juegan con ella.

Ahora bien, el autor de La Cadena Dorada de Homero , casi al final de  la segunda parte, dice que la piedra filosofal no es más que una sal metálica, y que debemos retrogradar el mineral o metal a su sal , alumbre o vitriolo.

Obtener el vitriolo de Marte es simple con pirita. Basta cantidades de pirita y agua de lluvia, dejar estacionar en un recipiente grande a la intemperie, y regar de vez en cuando con más agua de lluvia al evaporarse. Así se formaran  las costras verdes conocidas como sulfato de hierro o Vitriolo. 

Más sencillo en la actualidad: comprarla ya preparada en cualquier casa de jardinería: debido a que se usa de abono para las plantas, es sencillo conseguir.

¿Como lograr la Medicina Universal con el Vitriolo como imán del SM?. 

Es la pregunta que deben hacerse, y como toda respuesta, dejo al interesado este extracto de las Obras Póstumas de Grimaldy donde lo detalla paso a paso. 

Preparación de la tierra vitrólica o del imán astral
Tomad del buen vitriolo de Inglaterra, participante del hierro, que pondréis en un gran vaso de madera de encina y verted por encima seis partes de agua de lluvia destilada contra una de vitriolo, dejad disolver el vitriolo y a la disolución hecha añadidle piedras (guijarros) calcinadas, reducidas en polvo fino, en el mismo peso que el de vuestro vitriolo, dejad a toda esta disolución digerir a un calor muy dulce, como el de la estufa, durante el espacio de cuarenta días. Durante esta digestión, dos clases de heces se separarán de la materia, unas pesadas y terrestres, que se depositarán en el fondo del vaso, las otras ligeras y sulfurosas que sobrenadarán en forma de espuma. Se debe quitar esta espuma o mugre con una espumadera de madera a medida que se va formando, y tras los cuarenta días de digestión, verted muy dulcemente la disolución a claro, en tarros de gres, rechazad como inútil todo lo que se amasó en el fondo del vaso. Filtrad bien vuestra disolución y haced evaporar muy dulcemente hasta la desecación. Calcinad a un calor muy dulce vuestra materia hasta la blancura, añadid entonces igual peso de un buen régulo de antimonio marcial reducido en polvo impalpable y otro mismo peso de Nitro muy puro, bien seco, fijado por el azufre o por el carbón y purificado por la disolución y la filtración. Mezclad exactamente estas tres materias o polvos filtrándolos conjuntamente y colocadlos en una buena y fuerte retorta. Dadle fuego por grados para hacer enrojecer la blancura de la retorta que mantendréis así durante cuatro horas. Se puede conservar el agua fuerte que pasa en el recipiente o balón para cualquier otro uso, por ejemplo para reducir vuestro oro en cal, como se dirá después. Dejad enfriar la retorta, tomad la materia y dejadla en un lugar cubierto, permeable al aire y sin nada de sol durante cinco días y cinco noches. Hacedla seguidamente disolver en agua de lluvia destilada, filtrad y evaporad, desecad y calcinad como antes, habiendo añadido a la materia desecada antes de la calcinación, la mitad del peso del mismo Nitro que empleasteis en la operación precedente. Reiterad todavía otras cinco veces de la misma manera, exponiendo la materia al aire tras cada calcinación, de forma que en todo haya siete calcinaciones, precedidas de disolución, filtración, desecación y adición de Nitro. Se puede observar que a cada calcinación disminuye el peso del Nitro, por ejemplo, si a la primera calcinación has puesto diez libras de Nitro y a la segunda cinco, no hará falta más que poner cuatro libras a la tercera, tres a la cuarta, dos a la quinta, una a la sexta y ninguna a la séptima. Hechas estas siete calcinaciones y vuestra materia reducida a polvo fino, tendréis vuestra tierra vitriólica debidamente preparada e imantada. Con vuestro imán así preparado, es necesario disponer de un instrumento de hierro blanco como un embudo para llenar hasta su mitad el imán arriba descrito y exponerlo al aire de la manera que sigue. Se necesita colocar y acomodar vuestro embudo de manera que esté al abrigo de las inclemencias del tiempo y por consecuencia de la lluvia en el tiempo de los equinoccios, colocando vuestro embudo en la ventana del lado de levante, el cuello o tubo dentro de la ventana, al que adaptaréis prudentemente un recipiente del que enlutareis sus junturas. Al cabo de un cierto tiempo, habrá más de dos pintas de espíritu universal. Se necesita destilar este espíritu siete veces, muy metódicamente prestando atención de retirar a cada destilación el agua insípida. Cada vez quedará al fondo del vaso una tierra inanimada que debe calcinarse con atención para extraer una sal más blanca que la nieve, tan transparente como un cristal, habiéndola hecho circular en un pelícano durante un mes con su propio espíritu, el disolvente será perfecto. Lo guardaréis en una botella de vidrio bien cerrada para haceros servir a necesidad. Es con este disolvente que se hace el oro potable.Tomad una onza de oro en cal, ponedla en una cucúrbita, haced tres diferentes lociones con el agua o espíritu arriba citado y dejad durante veinticuatro horas cada loción para que se lleve la acrimonia que pudiera tener el oro a causa de su reducción a cal. Seguidamente verted estas lociones por inclinación y las desecháis como inútiles. Destilad la cuarta loción al baño de arena, de cenizas, o al baño maría, a un fuego moderado y metódico. Saldrá en el recipiente un licor citrino, que se debe conservar preciosamente en una botella de cristal. Es un excelente remedio que puede llamarse a justo título, Medicina universal, nombre que le dio M. de Grimaldy.

Como vemos, los imanes filosóficos se han empleado desde antaño para preparar medicinas, formar disolventes, y lograr la obra.

Existen en cada reino uno que le corresponde. No es tarea de esta entrada extendernos en cada uno, pero basta decir que si se los trabaja adecuadamente son efectivos. Y también, que hay un imán filosófico que es universal y que se extrae del mismo aire. Y por tanto, habiendo nacido del aire atraerá mejor que ninguno el secreto oculto de su cuna.

Pero mencionar más es ser imprudente. Lo dejamos aquí. No obstante, incluyo aquí un video y fotos de un imán filosófico preparado por un alquimista amigo:


Resultados tras las séptimas purificación de la materia cuyo nombre no podemos revelar




La vía de un solo vaso, una materia y una disposición


Hace meses atrás me escribió un alquimista para que compartiera con mis lectores la vía que, para él, es la apropiada para hacerlo todo de una única cosa. 

Consiste en utilizar unos pocos ML de rocío, y proceder como ya explicaré. Este ha sido su correo que me pidió encarecidamente lo publiqué: 

“El sistema del SM que se me ocurrió es con el calor al agua de lluvia -  o al rocío que es más rápido. Es parecido a lo propuesto por Aristeo pero hasta que se espesa el agua y se vuelve como un aceite de lo espeso.  
¿Recuerdas el dardo solar que se da a un vaso con agua destilada y que produce, cuando se evapora el agua, una sal solar?. Me puse a pensar en eso hace meses cuando lo publicaste en tu viejo foro de alquimia ¿Por qué se espesa con sales ese agua? ¿Acaso es el sol el que se mete en el agua destilada como un nitro o es que el calor hace que en la evaporación se manifiesten las sales?.  


Opino que no por el sol en sí, sino por el calor que genera. Por eso en Luna crea también sales cuando se le da el dardo lunar, pero mucho menos que con el sol: es menos la intensidad de calor emitida por la lupa.  
Por lo tanto concluí que no son los astros , sino el calor y su intensidad la responsable en la generación de esas sales. Me propuse demostrármelo.  
Utilicé un poco de rocío y le coloqué calor con una lámpara de la siguiente manera: un plato hondo, el matraz con rocío dentro, y la lámpara debajo a modo de sol negro (calor del centro de la tierra). Pensé en lo que decía la Tabla Esmeralda : “Usa tu mente por completo y sube de la tierra al cielo y , luego, nuevamente desciende a la tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo”.

Entonces dejando a lo largo de varios meses el recipiente a ese calor primordial y dulce, el agua se vuelve espesa poco a poco. 
 
Habiéndole impreso este lento movimiento a la materia - que es el agua -  de pronto me di cuenta que el agua que había colocado inicialmente había tenido un cambio considerable. Y cuando lo consideré prudente, hice la prueba con el pan de oro y se fundió lentamente en esta agua…” 

Cuando aquel alquimista me comentó esta experiencia, recordé las palabras del autor de la Cadena Dorada de Homero “un vapor se mezcla gustosamente con otro vapor”. Y a la Tabla: “lo de arriba es igual a lo de abajo”. 

El vapor que asciende en el frasco es muy sutil, y de la misma naturaleza del vapor invisible del SM. Por tanto, se juntan, se unen, y descienden a la tierra al condensarse. 



Como se aprecia en el dibujo, el vapor que sube dentro del frasco regresa al agua que espera debajo y vuelve unido al SM que penetra todo, inclusive el vidrio y papel aluminio para adherirse a ese sutilísimo vapor. 



“Todo lo que evapora o exala tiene una tendencia de atraer hacía sí su semejante”, dice ACH. “El aire es un vapor sutil acuatico, o un agua cambiada en Vapor” (ACH)

“El aire : en su seno se agrupa el extracto del todo el universo”. (ACH) “El humo o vapor abraza o fija al otro”. (ACH) 
  
“El aire se espesa finalmente por los vapores que vienen sin cesar de lo alto y de lo bajo” (ACH) 

Si recordamos ACH también menciona que los 4 elementos están contenidos uno dentro de otro, y en especial, el Agua. “El cielo, el aire, el agua y la tierra están siempre juntos, y uno dentro de otro”. El vapor es “doble o cuádruple. Es doble porque está compuesto de Agua y de Tierra, y es cuádruple porque está compuesto de los 4 elementos”

Sobre que el Padre es el Sol y la Luna la madre, se aludiría al calor y la humedad. 

Por eso, La cadena dorada de Homero dice: “El cielo y el aire son entonces el Padre y la simiente masculina de todas las cosas, y el Agua es la simiente femenina y el menstruo, la tierra es la matriz y el vaso” 

Le referí estas reflexiones a mi amigo alquimista, y me citó con buena memoria un párrafo de ACH que le confirmó sus teorías que posteriormente llevó con éxito a la práctica: 

“Este Espíritu, en su origen primordial, está totalmente oculto en el vapor o en el Agua, y es tan espirituoso que por el menor calor se despega y se vuela en el aire; pero cuando desciende a nuestros elementos corporales más groseros, es retenido en parte y obligado por grado o por fuerza a volverse un cuerpo visible y palpable”. 

Es interesante para probar: basta un recipiente, agua, y calor. Nada más. Yo ya tengo el mio listo. Este es el resultado que obtuvo mi amigo. Se aprecia que es espesa y hasta el color ha cambiado:


El ser humano como cuna de las Bacterias


Hoy día se sabe que nuestro ancestro auténtico, aquel primer microorganismo que se elevó de los lodos del mundo, fue una bacteria. 

En el libro El cuento del Antepasado podemos recrear como fueron los penosos orígenes del hombre y hacer el camino inverso hasta encontrar el ancestro real de todos los seres vivos. 

Pensar en las bacterias a veces nos recuerda a las enfermedades. Pero no está de más saber algunos datos sobre ellas. 

Por ejemplo: El intestino humano sano contiene unas 30.000 especies de bacterias que nos ayudan a absorber los alimentos y las calorías. En las heces (4 toneladas en nuestra vida) hay nueve veces más de organismos que en el resto del cuerpo. 

Y se sabe que cuanto más diverso es el ecosistema bacteriano de la nariz, menos sinusitis se padece. 

El ombligo también contiene también una gran biodiversidad. 

En un estudio realizado en 60 personas se encontraron 2.300 especies de bacterias distintas. Las axilas desprenden olor por la descomposición de los desechos celulares y el sudor, realizado por las bacterias y las levaduras. 

En suma, somos el recinto mismo de un microorganismo al cual le debemos nuestra existencia.

Y a no olvidar algo importante: sin las bacterias anaeróbicas el rocío no se pudre. Es por eso que se aconseja pudrirlo en tonel. ¿Y por qué será que El Cosmopolita recomienda prestar atención a las letrinas?.



El secreto de la longevidad


Pobreza, mala alimentación, trabajo arduo y duro. Todo ello hace que los telómeros se acorten. 

¿Qué son los telómeros? 

Lo que nos da nuestra longevidad:  porciones de ADN que encontramos en las extremidades de los cromosomas. 

Las investigaciones de Elizabeth Blackburn, premio Nobel de Medicina del 2009 son muy alentadoras a la vez que causan espanto por saber cómo las condiciones socioeconómicas afectan la salud de los seres humanos. 

Los ancianos, son los que tienen los telómeros más cortos. Y al presentarse eso, inevitablemente comienzan a envejecer e incursionan  las enfermedades. 

No hay dieta que lo evite. 

La única posibilidad – y ofrezco, como lo hice hace años atrás – es contar con la Medicina Universal o Elixir. 

Risa para algunos; pura realidad y única alternativa de longevidad para otros. 

A la fundación que deseé participar en este hallazgo, como dije en su día, ofrezco enseñar las virtudes de la Piedra Roja, una sal extraña y extraordinaria que no se encuentra en la naturaleza. 

La fundación interesada puede contactarme por el formulario a un lado o a mi correo rhoend@outlook.com Las evidencias que puedo aportar son concretas. 

De lo que carezco es que analicen si lo que descubrí puede alargar los telómeros o mantenerlos en su estado actual sin alteración.

Todos los mejores e indispensables tratados de alquimia



Esta es una compilación de lo mejor que puedes encontrar sobre nuestro bendito Arte Sagrado en lo que a  tratados respecta.

Espero les sea de utilidad. Esta entrada se irá actualizando a medida que incluya más tratados, por lo que recomiendo la visiten periódicamente.

La entrada abierta al palacio cerrado del Rey - Filaleteo

Aforismos Rosacruces - Sigmund Bacstrom

Alkymiens Mysterier - Merelle

Atalanta Fugiens

El preciosisimo Don de Dios

La Cadena Dorada de Homero 1

La Cadena Dorada de Homero 2

Carta de Aristeo....

Claro de Luna Quimico

El enigma filosofico  del Cosmopolita

El libro de las figuras Jeroglificas de Nicolas Flamel

El Manual del Alquimista de Frater Albertus

El Secreto de la Sal

El Sueño Verde de Trevisano

El Misterio de las Catedrales - Fulcanelli

Las Moradas Filosofales - Fulcanelli

Hermes Desvelado - Cyliani

Hipotiposis - Pierre Dujols

Instrucción de un Padre a un hijo acerca del árbol solar

La refutación de la naturaleza - Jean Mehung

La nueva Luz Química- El cosmopolita

La Turba de los filósofos

El triunfo Hermético - Limojon Saint Didier

Nuevos hallazgos sobre la salud y las enfermedades...Jean de Saulx

Observaciones y Experiencias con el Rocío de Mayo

Recreaciones Herméticas - anonimo

Vía del Anciano H

Vaccum - Roark Rhoend

Vía del Roble


Mutus Liber en imágenes coloridas



El fabuloso y siempre necesario Mutus Liber. En imágenes a color  y el original provisto en su día por Vasilius.


















Aquí una explicación al Mutus Liber: click aquí

Experiencia con Agua de lluvia



Esta experiencia me llegó hace años atrás a través de un amigo americano. Sólo utilizó agua de lluvia y un recipiente de vidrio. Y claro, utilizó algo de valor incalculable para la obra: el tiempo. ¿Es la Gran Obra? No la realicé. No puedo hablar; sería de mal gusto. Pero es una fascinante forma de ver la evolución de una materia como el agua de lluvia en otra cosa diferente y color rojizo.