Es interesante encontrar, tiempo después de haber escrito ¿Sueñan los gatos grises con alquimistas trabajando? , este opúsculo de Glauber, e...

DE TRIBUS LAPIDIBUS - La obra de la piedra - de Glauber




Es interesante encontrar, tiempo después de haber escrito ¿Sueñan los gatos grises con alquimistas trabajando?, este opúsculo de Glauber, en el que el autor enseña cuál es el agente universal de los metales. Su lectura conduce inevitablemente a la hipótesis que esgrimí en aquel libro y la vuelve, a mis ojos, una realidad todavía más palpable y, sobre todo, verificable mediante la experiencia.

Pero Glauber no se limita a revelarnos ese agente. También dirige nuestra atención hacia la materia en la que deberíamos concentrar nuestros esfuerzos, apoyándose tanto en las enseñanzas de diversos autores como en su propia experiencia. Y, como magnífico colofón, nos muestra la preparación de aquello que denomina oro potable y de la Piedra llevada finalmente a la apariencia de una cera roja.

Es, además, un libro que me resulta particularmente emotivo. Glauber comienza relatándonos cómo vivía prácticamente solo en una gran casa de Ámsterdam, enteramente consagrado a sus experimentos, mientras ciertas personas malintencionadas hacían cuanto estaba a su alcance para perjudicarlo y destruir su trabajo. Hay algo profundamente simbólico en ese episodio. Nos recuerda una vieja advertencia que parece acompañar desde siempre a quienes emprenden esta búsqueda: cuando el hombre se aproxima a la Piedra Filosofal, el diablo hará cuanto pueda por extraviarlo del camino.

Por todo ello, no puedo sino recomendar vivamente este pequeño libro. Más allá de sus enseñanzas, se percibe en sus páginas la voluntad de un hombre por transmitir aquello que consideraba verdadero y valioso. Y esa generosidad, especialmente en una materia cuyos autores acostumbraron a cubrir sus secretos con velos y enigmas, merece mi reconocimiento y mi más sincero elogio.