La “puerta del infierno” : el túnel mortal que conducía al inframundo

Ilustración de la arena. Francesco D’Andria/University of Salento

Ilustración de la arena. Francesco D’Andria/University of Salento


Cuando uno habla de inframundo, lo que inmediatamente piensa es en la muerte y el lugar donde peregrinan las almas. 

Pero también se ha hablado de la Puerta del Infierno: un lugar donde los animales apenas cruzaban morían. 

La puerta se encuentra en Turquía y tiene unos 2200 años. Arqueólogos de la Universidad de Salento la descubrieron hace 7 años. 

Era donde se hacían sacrificios de animales de una forma singular. Los sacerdotes arrastraban a los animales y los dejaban a merced de ciertos vapores que emanaban de la puerta y que los iba matando lentamente. 

El registro histórico de Strabo es preclaro: 


Este espacio está lleno de un vapor tan brumoso y denso que apenas se puede ver el suelo. Cualquier animal que entre se encuentra con la muerte instantánea. Lancé gorriones y de inmediato respiraron y se cayeron. 


Inscripciones . Francesco D’Andria/University of Salento

Inscripciones . Francesco D’Andria/University of Salento

En virtud de esta información, los arqueólogos estuvieron preparados. Y pudieron comprobar como las aves que volaban muy próxima a la entrada caían fulminadas al piso. Lo que indica que su poder mortal estaba todavía vigente. 

Pero ¿cuál es la explicación a este singular fenómeno?. 

En la era moderna queremos los resultados sin tanto misterio. Es por eso que se encontró el responsable: actividad sísmica bajo tierra. 

Existe una fisura que conduce a las profundidades (diría hasta el mismísimo infierno incandescente) y que produce enormes cantidades de dióxido de carbono volcánico

Ese gas se eleva unos 40 centímetros por encima del piso de arena. Con el sol queda disipado. Pero en el amanecer es mortal, podría incluso matar a un ser humano. 

Entonces ni hablemos dentro de la cueva: los niveles de CO2 oscilan entre 86 y 91% porque allí ni Sol ni aire ingresa. Entrar a la cueva es entrar al inframundo: tu alma de seguro se desprenderá. 

Como el foco de estas emanaciones alcanzaban los 40 centímetros al amanecer, los sacerdotes elevaban su rostro al cielo y eran ajenos a este gas que los animales, por ser cuadrúpedos y tener el hocico en la tierra, inhalaban sin misericordia. 

El espectáculo debió crear fama y misterio cuando estos animales aparentemente por causas desconocidas, por el hambre de los dioses, caían al suelo muertos.

Así se ven hoy las “puertas del infierno”. Francesco D’Andria/University of Salento

Así se ven hoy las “puertas del infierno”. Francesco D’Andria/University of Salento