Biohacker: tratamiento casero contra el VIH

Tristan Roberts sostiene el vial de ADN que está a punto de inyectarse. Foto: Ford Fisher

Tristan Roberts sostiene el vial de ADN que está a punto de inyectarse. Foto: Ford Fisher


Lo enseña en cámara y se observa que en la mesa hay agua oxigenada, viales y varias jeringuillas. Se trata del biohacker, esto es, personas que pretenden alterar sus organismos genéticamente, llamado Tristan Roberts

Tristan tiene SIDA, y piensa que esta terapia experimental diseñada por tres biohackers puede ayudarle. A su corta edad de 27 años, y trabajando como programador, se ha convertido en la primera persona que se aplicó una terapia génica para paliar este terrible flagelo. 

Desde hace unos seis años, desde que le diagnosticaran VIH, Tristan se empeñó en intentar sanarse a si mismo. Y es que detestaba los efectos secundarios de los medicamentos que tomaba. Y debido a un conflicto con su aseguradora, que le costeaba los costosísimos medicamentos, decidió controlar su infección por medios naturales como la alimentación. 

En esa búsqueda de una medicina, se topó con la Ascendence Bimedical, una firma biotecnológica transhumanista que buscaban voluntarios para un experimento.

Fue así que Tristan se convirtió en el primer voluntario para inyectarse un gen llamado N6 que se supone que hará que su organismo produzca un anticuerpo que combata el VIH

Ahora bien, un estudio del Instituto Nacional de Salud descubrió que aquel anticuerpo mostró excelentes resultados en el laboratorio al erradicar las cepas de VIH, lo que ayudaría a impedir que el virus destruya las defensas del organismo.

Esta anticuerpo se encontró en una persona que teniendo VIH había desarrollado una inmunidad a la enfermedad de manera natural.

Los investigadores confían en que el gen – y la vacuna basada en el N6 - conducirá eventualmente a una vacuna efectiva contra el SIDA.

Ascendence se asoció con estos tres biohackers que diseñaron un plásmido capaz de almacenar el N6 y llevarlo hasta las células.

Inyectándose ese compuesto, Tristan confía en alterar su organismo para que produzca anticuerpos que combatan el VIH.

“Todo el proceso de hacer investigación genética es simplemente mezclar líquidos y esperar”
, explica Machiavelli Davis, otro de los biohackers implicado en el proyecto.

“El resto del trabajo se hace completamente por ordenador”
.

Este experimento abre la puerta a la búsqueda de la alteración de los organismos genéticamente. Y ya hay webs donde comercializan ADN a medida. De modo que las comunidades de biohackers son cada vez más grandes. Ya veremos algunos, queridos amigos.

Es probable que la vacuna no funcione en este joven. Sin ensayos clínicos es complicado saber la dosis y como interactuarán los anticuerpos con el sistema inmune.

 “No estoy seguro al 100%”, comenta Roberts. “Esto es completamente nuevo, pero creo que hay la suficiente base teórica científica y confío en la honestidad del experimento. En el peor de los casos quizá tenga que someterme a una liposucción en el abdomen y estaré bien”.

Ojalá y le funcione. 

En los últimos años también ha habido algunos avances prometedores en la eliminación del VIH, pero hasta ahora, los investigadores habían logrado principalmente curar el VIH en ratones. A principios de este año, científicos de la Universidad de Temple utilizaron CRISPR para eliminar el ADN del VIH de los ratones. Se están llevando a cabo varios ensayos clínicos para tratar de curar a humanos con VIH a través de combinaciones de terapias génicas y de células madre, pero no está claro si realmente funcionarán a largo plazo.

El mayor obstáculo para crear una cura es hacer algo que dure lo suficiente como para combatir los reservorios persistentes del virus en el cuerpo.

“La disponibilidad de herramientas y objetivos sugiere que diseñar una intervención de terapia génica para curar el VIH es posiblemente una cuestión de tecnología en lugar de descubrimiento”
, escribió Rowena Johnson, directora de investigación de la fundación, en un artículo“Sin embargo, la viabilidad del enfoque sigue siendo un gran obstáculo. La hoja de ruta, el costo y la complejidad de probar la terapia génica en la clínica son formidables”.

Hasta ahora, ha habido mucho más optimismo en el uso de la terapia génica para hacer que las células del cuerpo sean inmunes al VIH

EL PACIENTE DE BERLIN


En 2007, un joven estadounidense que vivía en Berlín se convirtió en un milagro de la medicina moderna cuando, 12 años después de que le diagnosticaran VIH, el virus desapareció repentinamente de su cuerpo.

¿Qué fue lo que sucedió?.

Pues Timothy Ray Brown había sido diagnosticado con leucemia y recibió un trasplante de células madre como tratamiento.

Resultó que su donador de células madre tenía una rara mutación genética conocida como CCR5-delta 32 que dio a Brown resistencia a la infección por VIH.

Brown pasó a ser conocido como “el paciente de Berlín”. Diez años más tarde, sigue siendo la única persona que alguna vez se ha curado del VIH.

Biohacker, CienciaRoark Rhoend