¿A qué velocidad se mueve la muerte?

Podríamos decir que lento. Pero no es la muerte que todos conocemos, sino la muerte celular. Lo que se conoce como Apoptosis o suicidio celular programado. Esto es algo que sucede cada día, en general, por el bien de nuestro organismo. Simplemente las células se autodestruyen.

¿Por qué lo hace y cómo  lo  hace?.

No explota, si es que así lo piensan. En realidad, implosiona de manera ordenada. Si explotara podría dañar células de los alrededores. Así que fíjense que bien tramado está todo en nuestra biología – pese a que digan que la evolución natural o selección natural es ciega y sin propósito – que la célula a autodestruirse lo hace hacía dentro, colapsando su propia estructura, y  empaquetándola en pequeños fragmentos fáciles de limpiar para el resto del organismo.

Ahora la autodestrucción puede responder a estímulos internos o externos. Ejemplo del externo: una infección vírica. Ejemplo del interno: la creación de un organismo en el útero materno.

Pero el suicidio celular es uno de los más famosos trucos que tiene nuestro organismo para evitar la aparición de tumores.  Sin embargo, no es perfecto. A veces se sacrifican las células sanas, no las enfermas, y así surgen diversas enfermedades conocidas.

Ahora bien,  los biólogos de Stanford Xianrui Cheng y James Ferrell llevan años estudiando esto y midieron la velocidad del estímulo dentro de la células para dar la orden de autodestruirse: 30 micrómetros por minuto.

Un micrómetro es la millonésima parte de un metro o la milésima parte de un milímetro.

En mejores palabras: la muerte se mueve a 2 milímetros por hora.