El escupitajo de la luna o Esmeralda de los filosofos

En la Praga rodolfina, había varios notables filósofos. Entre ellos, cabe destacar a John Dee y su socio Edward Kelley, habitantes de los lóbregos sótanos del castillo de Hrandcany. 

Ellos usaban una planta rara y viscosa, nacida, como la mandrágora en el pie de los patíbulos, a la que, por su humedad, denominaron Escupitajo de Luna. Parece que, además, tenía la capacidad de catalizar el oro, por lo que también se lo conoció como Esmeralda de los Filósofos

Según decían, las propiedades de esta planta eran extraordinarias. No se disolvía como todas las otras, en el vinagre. Y sin embargo, si se la dejaba en un frasco hermético se destruía a si misma, exhalando al abrir el frasco un hedor a excrementos. 

  Eduard Kelley

Eduard Kelley

Se decía que su vida era muy corta, naciendo en la noche y muriendo en el día donde desaparecía sin dejar indicios. Su corta existencia nocturna sin embargo era insólita porque parecía siempre fría, y ni las altas temperaturas le afectaban. 

Cuando se la ponía en un Atanor producía un agua turbia que pasaba al color celeste y al púrpura para luego aclararse en el color amarillo oro. Cuando se la retiraba el fuego quedaba fijada como un denso polvo impresionantemente blanco. 

Fue utilizando esta planta exótica – más precisamente la película gelatinosa que precedía a su transformación en polvo blanco - que Edward Kelley obtuvo ante los ojos asombrados de Rodolfo II, una gruesa pepita de oro la noche del 6 de abril de 1587. 

No volvió repetir la transmutación. Y aunque le pidió el monarca lo hiciera no pudo o no quiso repetirlo. Así perdió el favor del emperador y se lo torturó largamente para que revelara el secreto. Cuando intentó huir, se le quebró las piernas, y fue condenado como traidor. 

Ante este panorama Kelley se suicidó el 1 de noviembre de 1597 mediante un veneno fulminante. Antes de fallecer, en la cárcel, agonizando de sus heridas, redactó un testimonio de su trabajo alquímico. 

Escribió un De Lapide Philosophorum

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Es uno de los tratados más famosos de alquimia por la fama de quien lo escribió y porque fabricó de verdad oro. 

Pero es de difícil comprensión su texto. Una mezcla insidiosa de latín con terminologías incomprensibles. Todo su manuscrito hablaría de un matrimonio contranatura. 

Un casamiento entre opuestos que sería toda la clave de la gran obra…

Manuscritos antiguosRoark Rhoend