Siguiendo a la naturaleza

En diversos tratados e ilustraciones se aprecia cómo seguir a la naturaleza es la máxima alquímica. ¿Pero qué significaría?. ¿Se ha puesto usted a reflexionar querido lector?

Muchos consideran que seguir a la naturaleza es básicamente imitarla en sus elaboraciones: en sus putrefacciones, en como gesta el rocío o la lluvia, o como quema las materias y las convierte en otra cosa. Y en parte es así, pero hay algo importantísimo que debería de preguntarse ¿Qué es la naturaleza?.

La naturaleza, podrían decir que es todo el planeta, pero no es tan así: es lo que contiene el planeta.

Por tanto, los factores clave son determinantes en los resultados. Y como dije en otras entradas en mi Área Privada o por aquí: no es lo mismo cosechar SM en regiones de Centroamérica que en Sudamérica.

En la diferencia radican los factores que determinan un trabajo en vano o no.

No obstante esto habría que atender a estos detalles:

 

“Por tanto, si usted quiere reducir a agua los rayos del sol, elija el momento en que la luna nos los transmite con abundancia, es decir, en el plenilunio o muy cerca de él: de esta forma tendrá el agua ígnea de los rayos del Sol y de la Luna en su mayor fuerza.

Pero aún hay que cumplir determinadas disposiciones indispensables, sin las cuales no se  obtendría más que un agua clara e inútil.

No hay más que un tiempo apropiado para hacer esta cosecha de los espíritus astrales. Este es cuando la Naturaleza se regenera, pues en esta época la atmósfera está completamente llena del espíritu universal. Los árboles y las plantas que reverdecen y los Animales que se entregan a la acuciante necesidad de la procreación nos hacen conocer particularmente su benigna influencia. La primavera y el otoño son, por consiguiente, las estaciones que debe usted elegir para este trabajo; pero sobre todo, es preferible la primavera. El verano, debido a los calores excesivos que dilatan y expulsan este espíritu, y el invierno, debido al frío que lo retiene y le impide exhalarse, no son apropiados para el trabajo.

Hay que saber ahora que la influencia astral se hace sentir preferentemente hacia el Norte; que hacia el Norte señala constantemente la aguja imantada y que también hacia el Norte ponen su gran empeño los fluidos Eléctrico, Galvánico y Magnético y por lo tanto, hacia esta región dirigiréis vuestros aparatos, pues la experiencia ha demostrado que hacia cualquier otro lado no se puede encontrar este espíritu.

También es necesario que el cielo esté limpio y que no haya viento en absoluto; tan solo el frescor agitado de la noche, pues sin esto no se obtiene más que un espíritu muy débil e incapaz de actuar.

Se puede comenzar el trabajo tan pronto como el sol se ponga y continuarlo durante toda la noche; pero hay que parar al amanecer, pues su luz dispersa el espíritu y no se recoge más que una flema inútil y nociva.

 

 

El texto es demasiado familiar y ya todos sabrán de donde proviene, por única vez me dispenso de decirlo.

Allí está todo volcado. Pero desde luego, hay más detalles, que se nos pasan desapercibidos. Y todos constituyen la fuerza de la naturaleza.

Espero le saquen provecho.