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Richard Chanfray y el secreto de la vida eterna

Chanfray con Dalida, su mujer

Allá por los años 70, un misterioso personaje hizo presencia en el programa del periodista y conductor José María Iñigo (Directísimo). Afirmaba ser la reencarnación del Conde de Saint-Germain y tener en su poder el secreto para convertir los metales vulgares en oro. 

Y en efecto, ante millones de televidentes, desafió a químicos, ilusionistas y joyeros al convertir un pedazo de plomo en oro fino. 

 “Los químicos decían entre unos y otros ‘esto es imposible’ pero había sucedió, es más, dos joyeros, dijeron lo mismo, y se marcharon cabreados sin poder creerlo”. recuerda José María Iñigo. ¿Pero realmente esto sucedió?. 

Aquí fotogramas de aquel programa:







Según el conductor Iñigo, no fue la primera vez en el estudio de televisión. En su casa, en París, Richard Chanfray – tal era el nombre del misterioso personaje – hizo gala de otro acto de transmutación e incluso de resucitación de un animal muerto inyectándole un elixir.

EL SECRETO MUERE CON CHANFRAY 


Me pareció sorprendente encontrar este video con las afirmaciones extraordinarias de Chanfray. Con extraordinarias no digo posibles, ni reales.

En fin. Esta historia acaba de manera trágica como toda historia de alquimia.

Richard Chanfray se suicida al poco tiempo, víctima de depresión por su descenso económico y sus frustrados proyectos como artista.

En efecto, lo que ansiaba este hombre, que decía ser Saint Germain, no era otra cosa que la fama. Por eso se lo ve cantando en muchos videos con la famosa Dalida, con quien estaba comprometido. Aun así, no logró cumplir su meta.

Ahora bien. ¿Estaba en posesión del secreto de la alquimia para convertir metales innobles en oro y poder vivir ilimitadamente?.

Según los rumores, en sus horas finales, con la palidez en su rostro demacrado en depresión, había confesado a un amigo que nunca hubo truco alguno: se valió de un secreto que le había conferido un misterioso personaje.

Para Iñigo aquel personaje era, según le oyó muchas veces decir a Chanfray, el famoso alquimista Fulcanelli

VIVIR ILIMITADAMENTE 



¿Vivirías ilimitadamente si hoy inventaran una pastilla para lograrlo?.

A la mayoría que le he hecho esta pregunta, han rechazado la idea. No quieren vivir eternamente. O al menos, eso dicen ahora que están vivos y sanos.

Dejando atrás el mito del falso alquimista, y considerando como plausible la posibilidad de un Elixir de la vida eterna, ¿verdaderamente sería éste el fin del alquimista?.

No puedo dejar de pensar que aunque vivamos 1000 años en algún momento moriremos. Y que, incluso, quizá viviendo tanto anhelemos morir: como descanso merecido a una vida interminable.

Lo cierto es que hay personas que anhelan vivir lo máximo posible en esta tierra. Y claro, entre ellas estoy yo. Por eso me recreo leyendo e investigando estas historias de alquimistas y de inmortales.

Según me contaron, existen en lugares reservados en India, alquimistas que logran "transmutar el cuerpo humano". 

Según supe, un testimonio procede de un conocido mio que vio a su maestro transmutarse con 75 años, de tal forma que al finalizar presentó la apariencia física de tener unos 35 años.

El proceso completo se realiza en el interior de una casa construida a propósito para la transmutación. La casa se compone de tres habitaciones concéntricas con las puertas dispuestas de tal forma que la luz que llega al interior de cada una varía en tres niveles de intensidad, siendo la habitación central casi obscura.

La duración total es de unos 40 días, que se distribuyen entre las tres habitaciones a razón de unos 15 a 20 días en cada una de ellas, pasando desde la obscuridad hacia la luz.

La alimentación es controlada y se le da a beber un derivado de mercurio metal, preparado con técnicas que no se divulgan fuera de los monasterios.

En el proceso, se le caen los pelos, las uñas y los dientes, que vuelven a crecer nuevos y más perfectos. Estos síntoma nos recuerdan a los de envenenamiento por mercurio.

El estado de juventud dura unos 15 años, pasados los cuales puede repetirse el mismo procedimiento. Este es el cuento al menos. 

CONCLUSIÓN SOBRE LA INMORTALIDAD 



Dejando de lado el fraude de Richard Chanfray, cuyo secreto del truco se ha llevado a la tumba, todas las filosofías y mitos al respecto de la inmortalidad humana jamás han sido demostrados y no creo que puedan demostrarse.

Delante nuestro tenemos la muerte, y por tal razón, anhelamos lo que sea nos de paz en esta vida. Yo creo que por esto mismo muchos alquimistas nos abocamos a la alquimia.

Para evitar el sufrimiento de las enfermedades y poder llevar una vida longeva en abundancia sin los achaques propios de la edad que terminan, en muchas ocasiones, humillándonos como personas.

Abuelos cuyas nietas deben limpiarle la caca día tras día; ancianas que son ciegas y deben vivir en la tristeza eterna de esperar cuando acabará todo; enfermos terminales que no saben que hicieron para merecer el destino que llevan. Y así , la lista, es inmensa.

Hay mucho sufrimiento y debemos erradicarlo como especie. Por eso, en mi opinión, todos los alquimistas deben ser hermanos entre sí. Porque siempre más de una mente piensa mejor que una sola.