Sobre la Piedra de los Sabios

By | 6:09:00

Se ha escrito mucho, y muy variado, sobre la Piedra filosofal. Hablar hoy día de la misma es sentenciarse gratuitamente a la burla. Lo peor es la popularización que Hollywood ha hecho del tema con la saga de Harry Potter. 

Pero desde antaño a la misma se le ha otorgado disimiles propiedades, cual una más asombrosa que la otra. Habiendo quien llega a pensar que tiene propiedades sobrenaturales, permitiendo salir de esta realidad cual Matrix. 

Lamentablemente todas estas imaginaciones no son otra cosa que esto mismo: imaginaciones. La naturaleza nos provee algo que, con nuestra ayuda, la exalta, pero no la viola. Un fenómeno sobrenatural es una violación implícita a las leyes de la naturaleza. Ella no nos dará algo que la contradiga sus reglas milenarias. 

Los efectos, sin embargo, que uno puede obtener a través del trabajo alquímico, son desarrollos personales del individuo donde juega mucho la introspección. Pero donde la materia no tiene nada que ver, ni es magia.

Pongamos un ejemplo: muchos de quienes capturan el Spiritus Mundi en estado de mayor pureza aseguran que ocurren fenómenos inquietantes en torno (insomnio, alucionaciones, fríos que duran semanas, etc). Sin embargo, otros, entre los que me incluyo, no les ha sucedido absolutamente nada por tocar nuestra Agua con los dedos una vez fijada. 

Aquí juega el tema de las creencias de la persona y las imaginaciones que se han hecho acerca de los procedimientos. 

Me ha escrito un alquimista que me aseguró tiene la piedra en sus manos, pero cuando me explicó cómo obtuvo su Spiritus Mundi descubrí que mentía de principio a final. Sin embargo, está convencido de su increíble propiedad sobrenatural, y así lo transmite a quien desee creerle. 

Esa contaminación a la naturaleza, producto de la imaginación humana transmitida, acaba convirtiendo el arte de la ciencia de la naturaleza en magia, brujería, y metafísica, lo cual no tiene nada que ver con natura. 

Natura solo se contenta con sí misma, dicen los sabios, y es muy simple y sólo se deleita en la simplicidad. Las opiniones que difieran de ello deberían guardarse con sus muy generosas dudas.